No recuerdo si era noviembre o diciembre cuando le conoci, pero nunca olvidare que su ultimo abrazo fue la mañana de un jueves de febrero, el abrazo mas triste que nunca e dado a alguien.
Un dia aparecio en mi vida como un huracan, queriendo entrar a toda costa, me desconcerto tanto que le abri un poco la puerta, luego le deje pasar hasta el recibidor y cuando me quise dar cuenta ya campaba a las anchas por todos lados.
Todo un galan repleto de chuleria, un poco mas bajito que yo y con unas arrugitas en los ojos al reirse que aun que nunca se lo dije me volvian loca, nunca le dije eso ni muchas otras cosas...
Como no creo en principes y mucho menos en uno que viene de francia, no pude evitar alejarme tres pasos cada vez que el daba uno, incluso reconozco que le menti un poco y no fui lo buena que deberia aver sido, pero aun que se que no es excusa era solo mi mecanismo de defensa, y a los echos me remito, tampoco el sera tan principe cuando sabiendo la falta que me haze desaparece del mapa sin ninguna razon, me imagino que si algun dia volvemos a cruzarnos me dira que lo hace por mi, para que le olvide mas rapido, para ayudarme a vivir mi vida, no puedo enfadarme ni guardarle rencor, simplemente me enfado conmigo por que si le hubiera parado los pies en su momento aora no le estaria echando de menos a cada cancion.
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